sábado, 29 de mayo de 2010

Balance

Fotos: Destiempo de saul landell, Llévame de viaje por tus ojos de Igor Alecsander , Look left de eMi.


Letra: Balance de Ismael Serrano

Hago balance
y repaso viejas fotos.
Ya no soy aquel muchacho
con relámpagos en los ojos.

Conservo miedos
por los que aún debo cantar.
Aún siento el vértigo helado
al echar la vista atrás.

Aún me emocionan
viejas luchas,
el “No pasarán”.
Me duele América.
Amo viajar.
Sueño y milito
en tu risa,
en la amistad.
Leo tebeos.
Odio madrugar

Aún creo en la utopía
y no soy el mejor hombre.
Reconozco que me cansa
dar siempre explicaciones

Quiero que sepas
que, aunque arrastro mis fracasos,
si quieres contar conmigo,
aún guardo fuego en mis manos.

He aprendido
a hacer maletas
y a comer solo.
A reparar espejos rotos.
Sé del tesoro
de las cosas más pequeñas,
no siempre sé
lo que tiene urgencia.

Hago balance.
Queda todo por hacer.
Si tú quieres te acompaño.
No soy más que lo ves.


martes, 25 de mayo de 2010

Me sobra el tiempo


Me sobra el tiempo de Carlos Salem

Si muero antes de tiempo
de mi tiempo
-que será en domingo
sólo para fastidiar a los amigos-
que alguien se encargue de mis cuentas
que el hígado lo donen a la ciencia
y hagan con los poemas
papiroflexia.
Pero como me iré sin previo aviso
o sin reconocer avisos previos
ruego que alguien termine ciertos cuentos
y busque un sobre con el final de mis novelas
eternas inconclusas
gloriosamente inéditas.

Que le digan a mi padre que lo quiero
y a mis hijos que mejor no pude hacerlo
a ella no le digan que estoy muerto
sólo más distraído menos despierto.

Y por favor suplico algún respeto
para este domicilio de mi cuerpo
no lo quiero enterrado ni a cubierto
soy un pésimo abono
estoy seguro
y detesto los nicho-casillero.
Tampoco creo en dioses
y si muero antes de tiempo
que no les den trabajo por mi alma
que ni ellos existen ni yo tengo.
Y ya que lo de irme en un polvo
sería necrofilia a estas alturas
que me quemen y polucionen otro poco
el cielo al fin y al cabo sólo es humo
y yo seré un esmog muy educado.

Y las cenizas que siempre voy dejando
serán entonces residuo y testimonio
que las echen al océano y si estoy lejos
-siempre lo digo y nadie me toma en serio-
que desde un inodoro me despidan
y tiren sin dudar de la cadena.

Para llegar al mar
me las arreglo:
me va a sobrar tiempo.

domingo, 23 de mayo de 2010

Escucho y no comprendo


Collage: Escucho y no comprendo, eMi



¿Qué es lo que está en crisis? Y ¿por qué lo pagamos nosotros? ¿Está la imaginación en huelga? ¿Por qué me meten publicidad si yo no quiero comprar? ¿Por qué tengo que comprar cada vez más y educar para no comprar de más? ¿Dónde puedo encontrar lo que no se compra?

Escucho y no comprendo. No comprendo nada de nada.

sábado, 22 de mayo de 2010

Common Sense




Lyrics: Flunk, Common Sense

Today I lost my common sense.
It slipped away on the corner of Pike and 10th
I guess it happened on purpose
because lately it's been getting quite intense.

You blow my mind and I' ll blow yours
I've seen the force of your pretty smile, baby. Do it one more time.

Today I lost my sense of pride
hiding out somewhere it wasn't supposed to hide.
It might be gone for a while
like music that suddenly just goes out of style.

Today I lost my sense of time.
It disappeared like anything you just can't find.
I guess I don't really care.
I've been running behind now year after year.

Con mi agradecimiento a Jaume por el descubrimiento

viernes, 21 de mayo de 2010

El come cocos



Hace casi 30 años me aficioné a los video- juegos y desde entonces siempre me ha faltado tiempo para todo. Todo comenzó con el “come cocos”, una gorda bola amarilla que se comía todo lo que pillaba a su paso por un laberinto plagado de fantasmas de colores. Un juego primitivo si lo comparamos con los fantásticamente sofisticados "Age of Empires" o "Comandos" a los que me aficioné bastante más tarde.

El invento se lanzó el 22 de mayo de 1980 con el nombre de “Puck Man”, pero por temor a que derivara en “Fuck Man” con un simple cambio de letra, se le cambió por el de Pac-Man, aunque para nosotros siempre fue el “come cocos”.

Recuerdo nuestra avidez por guardar monedas para convertirlas en fichas con las que poder superar los records de los compañeros y, sobre todo, el enorme placer que suponía poder entrar en un bar a echar unas partidas. Hoy, gracias a la celebración del 30 aniversario de su lanzamiento, he podido recuperar ese placer que creí perdido para siempre. Todavía estáis a tiempo de echar una partidilla:

miércoles, 19 de mayo de 2010

Vinícius de Moraes y Maria Creuza, Eu sei que vou te Amar



Letra: Vinicius de Moraes, Eu sei que vou te Amar

Eu sei que vou te amar
por toda a minha vida eu vou te amar
em cada despedida eu vou te amar
desesperadamente eu sei que vou te amar

e cada verso meu será
pra te dizer
que eu sei que vou te amar
por toda a minha vida

eu sei que vou chorar
a cada ausência tua eu vou chorar
mas cada volta tua há de apagar
o que essa ausência tua me causou

eu sei que vou sofrer
a eterna desventura de viver
a espera de viver ao lado teu
por toda a minha vida



lunes, 17 de mayo de 2010

Libértame de mí




Llénate de mí de Pablo Neruda

Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, aIba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, Rompamos este camino juntos.
Ser la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme,
Dios mío,
irme!

sábado, 15 de mayo de 2010

Cigarrettes


Lyrics: Russian Red,  Cigarrettes

Now tell me what it is, it isn't fair
cause I'm wasting time, but it isn't my heart
it isn't my fault.
And every situation understands, well
The anecdote of chasing the location to your door,
Yeah yeah? da da?

Cause I'm wasting time, now I'm wasting money again
and all the cigarettes that I have never smoked.
And all the letters that I have never sent, da da?

And he was sitting by the swimming pool
But he was scared, cause it wasn't his time, it wasn't his chance.
Getting older's not been on my plans
But it's never late, it's never late enough for me to stay, da da?

Cause I'm wasting time, now I'm wasting money again
and all the cigarettes that I have never smoked.
And all the letters that I have never sent, da da?


viernes, 14 de mayo de 2010

Negro aljibe de madera



Alfredo Zitarrosa, fragmento de Guitarra Negra, 1972


Hace un buen rato ya que doy trabajo y vengo acostumbrándome al desuso de mi alma, a la razón del enemigo, a mis sesenta cigarrillos diarios, a las malas costumbres de mis canciones, que de algún modo siempre fueron nuestras, vos lo sabés, guitarra negra...

Hoy reanudo en un cómico enderezo la hora de ayer parada en su nostalgia. Me hacen sufrir las alas que me puse para volar, mas grito y se alzan, gimo y me acompañan, río y baten de a dos, como que están amándose y se odian, sin embargo mis dos alas se odian, se enderezan, se hacen amigas mías para llevarme por todas partes: allá está la canción, aquí la nada... Más allá el pueblo y más acá el amor...

Pero el pueblo está también más acá... Y antes estaba allá también, detrás del pueblo el pueblo...

Hemos viajado por todos mis caprichos y el pueblo hozando el piso, amándose con alas como las mías... Odiando su destino, odiándome y amándome sin alas, con millones de pies, con manos y cabezas y lenguas... Y sus mil bocas dicen: "Ahora, la suerte ya está echada..."

La mariposa viene hacia mí en la calle, en el aire húmedo, por el aire húmedo bailando, por el aire agobiante, ominoso, bailando en el aire caliente... Y yo vi que no era a mí a quien buscaba sino a la muerte... Y que no buscaba la muerte también vi, porque no era mariposa de la cudad de hierro, ni nacida para eso, sino que era mariposa nada más, en la ciudad, presa y ya muerta de antemano, fatalmente... Buscando en ese bailar loco y frágil un ala, un grano, una pizca de polen en el cemento... Porque la mariposa nace y no aprende nada hasta que muere en cualquier sitio, herida de muerte por su semana justa, por su tiempo preciso, por su sorbito de vida ya bebida... Eso no es tan triste... Triste es ver su cadena de huevos en el hollín, depositados junto a un río de aceite, a la sombra de las altas paredes de cemento... Su cadena de huevos de seda...

Hago falta... Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy... Siento que hay un sitio para mí en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera... Siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que me aguarda lastimado... Falta mi cara en la gráfica del pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo... Los ojos míos en la contemplación del mañana... Mis manos en la bandera, en el martillo, en la guitarra, mi lengua en el idioma de todos, el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos.

Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra, guitarra negra...

Dice Enrique, mi hermano, que hay cierto perro hundido que se lame mansamente y nos lame, lamiéndose, una herida quieta allá al fondo, sentado en su escalón... Y dice más mi hermano el otro Enrique, en Praga. Dice que amarte con certeza, hacerte enteramente hembra, darte lo que de vida tengan mis urgencias será amar más y más a Jaime; amarlo, más de veras... Por su alma, su propio perro mordedor bajo el garrote, el cable, el puñetazo, la bolsa de arpillera, el plantón y el insulto... La olvidada mejilla que no ponen ni él ni nadie a golpear... Sino con hambre y Rita y José Luis, con Gerardo y Raúl y Rosa y Sara y Mauricio... Y por todos nuestros muertos... Y he sabido, guitarra, que este otro perro que criaste, ladrador, campesino, a veces manso o vigilante, que roe su propio hueso en la penumbra y gruñe... cual casi todo perro popular, vagará por tus anchas veredas, tus milongas sangrantes... hasta morir también... Tal vez un día... De soledad y rabia... De ternura... O de algún violento amor: de amor… sin duda.

sábado, 8 de mayo de 2010

The History Boys


"Los mejores momentos de la lectura son aquellos en los que te encuentras con algo -un pensamiento, una sensación, una manera de entender el mundo - que hasta entonces creías que era íntimamente personal, que sólo era tuyo; y ahora, de repente, lo encuentras expresado por alguien, una persona a la que ni siquiera conoces, o que hace tiempo que ha muerto incluso. Y es como si del libro surgiera una mano y cogiera la tuya."

Héctor en The History Boys de Alan Bennet


Un texto sin desperdicio, para ver, leer y anotar a cachitos, profundo e inteligente, a ratos emotivo y a ratos divertido. La cita escogida es reveladora. No me he encontrado con un pensamiento, una sensación, una manera de entender el mundo, sino con todo eso –y algo más (música, cine y poesía en estado puro)- en dos horas y media de espectáculo.

Dice José María Pou (definitivamente uno de mis últimos enamoramientos por todo… y por su voz) que en esta obra se habla de todas las cosas que a él le gustan, que son precisamente las que me interesan a mí: la educación, la enseñanza, la cultura, los libros, la poesía, los clásicos del cine, la música popular, el teatro, el placer de jugar y las ganas de aprender. Todo ello en el contexto en el que yo habitualmente me muevo: un aula con chicos a punto de iniciar una nueva etapa de sus vidas en la universidad. Allí se encuentran con un grupo de profesores, algunos pasados, otros con ganas de llegar. No hay buenos ni malos, sino una gama de matices tan infinita y real como la vida misma.

Limitar el argumento de la obra a la dicotomía entre una educación para la vida y una necesidad de enseñar para el éxito en una sociedad competitiva como la nuestra, es una simpleza - en la que ha incurrido el propio director, mi admirado Pou –y eso me sorprende- o, al menos así lo manifiesta en un par de entrevistas para la televisión quizás para evitar ser demasiado prolijo. Sin embargo, no he oído a nadie analizar el estilo alternativo de la Sra. Lintott, quien, a mi modo de ver, representa la vía intermedia, la justa medida. La obra se enmarca en los años 80, es decir, hace relativamente poco. Ella, como mujer, presenta otra forma de entender la enseñanza, de la Historia en particular y de la educación en un sentido mucho más general. La Historia, viene a decir la Sra. Lintott, es una sucesión de desastres protagonizados por los hombres, que las mujeres se han visto obligadas a ir barriendo por detrás. En cuanto a la enseñanza, es esta profesora quien, en mi opinión, consigue congeniar, de la manera más cuerda posible, el pragmatismo -necesario, con el corazón -deseable. En realidad, sería un error pretender llegar a una conclusión clara. Basta seguramente con que reflexionemos seriamente sobre cuál es el verdadero objetivo de la educación.

El regusto que me ha dejado esta obra me va a alimentar durante semanas y, aunque no me ha hecho más joven, como manifiestamente pretendía su director, sí me ha hecho más sabia.





miércoles, 5 de mayo de 2010

La forma de mi corazón




Lyrics: Sting & Dominic Miller, Shape of my Heart

He deals the cards as a meditation
And those he plays never suspect
He doesn't play for the money he wins
He don't play for respect

He deals the cards to find the answer
The sacred geometry of chance
The hidden law of a probable outcome
The numbers lead a dance

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that's not the shape of my heart

He may play the jack of diamonds
He may lay the queen of spades
He may conceal a king in his hand
While the memory of it fades

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that's not the shape of my heart
(*)That's not the shape, the shape of my heart

And if I told you that I loved you
You'd maybe think there's something wrong
I'm not a man of too many faces
The mask I wear is one

Well, those who speak know nothin'
And find out to their cost
Like those who curse their luck in too many places
And those who fear are lost

I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that's not the shape of my heart
(*)That's not the shape of my heart
That's not the shape, the shape of my heart


domingo, 2 de mayo de 2010

Regalos inolvidables


Beethoven entró en mi vida como una ráfaga de viento y me tumbó al primer contacto. Llegó, allá por los últimos años de la década de los 70, de la mano de un nieto de uno de los amantes de Isabel II, Ricardo Alessanco. Aunque Ricardo tocaba desmañadamente el piano, mi enajenamiento al escucharle era total porque, por aquella época, la mera presencia de un piano constituía para mí una especie de sortilegio.

Casi con toda seguridad, fue el Concierto nº 5, "Emperador", el que Ricardo me dio a escuchar por primera vez, haciéndome observar la delicadeza con la que el piano hace su lenta entrada. Meses después, él mismo me brindó uno de los regalos que más he apreciado a lo largo de mi vida. Nunca antes, y nunca después, me obsequiaría con un regalo semejante. Grabado en una cinta de cassette, que todavía conservo, y acompañado por una tarjeta que decía: “Con el deseo de que escuches tantas cosas que yo no puedo decir”, me entregó la que se convertiría hasta el día de hoy en mi pieza musical favorita, el Concierto para violín en re mayor Op. 61.

Algunos años después, un compañero de la facultad de Geografía e Historia de la Complutense, Gerardo (¡no puedo recordar su apellido!), me hizo otro regalo absolutamente inolvidable. Después de pasar la noche entera haciendo cola en el Real (debía hacer bueno porque era por mayo), me entregó generosísimamente su entrada de “paraíso” para que yo asistiera a “mi concierto”. Claudio Abbado, de director, y Salvatore Accardo, como solista, tocaron para mí.

Viví, y juro que no exagero, una de las experiencias más conmovedoras de mi vida.

Para conocer algo de la vida de Beethoven puedes visitar Senza Tempo

sábado, 1 de mayo de 2010

La lectora de cartas, Johannes Vermeer


Cuadro: Johannes Vermeer, Mujer de azul leyendo una carta (1662-1664)


Lyrics: Nancy Griffith, Once in a very Blue Moon

I found your letter in my mailbox today
You were just checkin' if I was okay
And if I miss you, well, you know what they say ...

just once ... in a very blue moon
just once in a very blue moon
just once ... in a very blue moon
and I feel one comin' on soon

No need to tell me, you'd like to be friends
and help me get back on my feet again
If I miss you at all ... it's just now and then

just once ... in a very blue moon
just once in a very blue moon
just once ... in a very blue moon
and I feel one comin' on soon

There's a blue moon shinin'
when I am reminded of all we've been through
Such a blue moon ... shinin'
Does it ever shine down on you?
You act as if it never hurt you at all
Like I'm the only one who's gettin' up from a fall
Don't you remember?
Can't you recall?

just once ... in a very blue moon
just once in a very blue moon
just once ... in a very blue moon
and I feel one comin' on soon ... just once ... in a very
... blue moon


Vermeer no es valorado especialmente por la originalidad de sus temas, de hecho era frecuente (en Vermeer y en otros pintores de la época), copiar los temas de otros colegas e, incluso, las composiciones. El tema de este cuadro, la carta, no es, por tanto, original, pero no por ello nos resulta menos atractivo.

Cuando vemos un cuadro en el que aparece una carta, uno de los primeros análisis que abordamos es deducir por el contexto cuál es su contenido. Y es, precisamente, la imposibilidad de conocerlo, una de las razones por las que el tema nos resulta tan seductor.

Y ¿cuál es el contexto? Aparentemente, estamos ante una joven mujer embarazada. Pero sólo aparentemente porque sabemos que el embarazo no es un tema recogido en la pintura barroca holandesa, ni siquiera cuando constituye el tema central, como en las visitaciones y anunciaciones de la pintura religiosa. Ese abultado vientre es, simplemente, una silueta estéticamente atractiva para la época, es decir, el reflejo de una moda.

Eso elimina la romántica idea de de que la carta tenga relación con su estado. ¿Será, pues, una carta de amor? Pudiera ser ya que podemos hacer que su contenido sea el que se nos antoje. Sin embargo, las posibilidades, si queremos ajustarnos a la realidad, no son muchas. El intercambio de misivas por motivos sociales, familiares o de negocios era corriente y, sin embargo, las cartas de amor no estaban del todo bien vistas en una sociedad puritana como la holandesa. Además, las cartas podían ser utilizadas como prueba legal en caso de juicio por incumplimiento de promesa (compromiso matrimonial) o infidelidad. Escribir una carta de amor conllevaba, pues, demasiados riesgos.

¿Nos habla el mapa de la pared de un viajero en contacto con su familia? Puede ser, pero los mapas son uno de los motivos compositivos y decorativos más frecuentes y lo más probable es que carezcan de valor simbólico. Por otra parte, podría ser una manera de conjurar una posible frustración de Vermeer que, con 11 hijos que alimentar, nunca disfrutó de alegrías económicas que le permitieran viajar. De hecho, sólo salió de Delft una vez en toda su vida y fue para asistir a un pleito. Claro que eso sí que es suponer.
En otros cuadros similares, sí encontramos posibles símbolos iconográficos: un plato con manzanas (Eva), una cortina a medio descorrer (un secreto desvelado). En éste, en cambio, sólo tenemos la expresión de un rostro, su boca entreabierta. ¿Preocupación?, ¿sorpresa? ¿O un simple movimiento de labios en el esfuerzo de la lectura?

Todo es un misterio al cual contribuye la iluminación. Esa luz fría cuya procedencia intuimos (el pintor no ha querido mostrarnos la ventana en esta ocasión). Un misterio que podría inspirar, como ocurrió con su cuadro más famoso, La joven de la perla, una cautivadora historia de amor.



Fuentes: