viernes, 26 de febrero de 2010

Tras la lluvia, el sol


Foto: Cuando llueve, sale el sol!, Rolex





A Change Is Gonna Come
by Sam Cooke

I was born by the river in a little tent
Oh and just like the river I've been running ever since
It's been a long, a long time coming
But I know a change gonna come, oh yes it will

It's been too hard living but I'm afraid to die
Cause I don't know what's up there beyond the sky
It's been a long, a long time coming
But I know a change gonna come, oh yes it will

I go to the movie and I go downtown somebody keep telling me don't hang around
It's been a long, a long time coming
But I know a change gonna come, oh yes it will

Then I go to my brother
And I say brother help me please
But he winds up knockin' me
Back down on my knees

Ohhhhhhhhh.....

There been times that I thought I couldn't last for long
But now I think I'm able to carry on
It's been a long, a long time coming
But I know a change gonna come, oh yes it will

viernes, 19 de febrero de 2010

¡Menudo personaje!


¿Nos merecíamos tanto? España iba bien y nos sacaron del rincón de la historia. ¿Puede alguien pedir más? El que quiera más, que levante el dedo, el dedo del corazón.

¿Hará justicia la historia? ¿La hará Dios?

(Pero, por favor, que se haga justicia).

viernes, 5 de febrero de 2010

Matisse y la calma


Cuadro: My Room at the Beau-Rivage, Hernry Matisse (1918). Philadelphia Museum of Art



Siempre hay flores para aquellos que quieren verlas

Henri Matisse


Hoy necesitaba un Matisse. Lo he notado al volver a casa. El día no ha sido lo que se dice malo sino, más bien, absolutamente insustancial. En cuanto he dispuesto de un rato, he buscado uno de sus sillones, le he dado la vuelta y me he sentado de cara al mar.

Matisse suele compensarme de la banalidad. La forma en que se deshace de lo superfluo me aporta estabilidad. Solo se queda con lo esencial; por ejemplo, una ventana abierta y, en la cama, una maleta, lista para vaciar. También es perfecto para descansar. El blanco como soporte, cubierto de colores puros, alegremente combinados, son su receta infalible para lograr una serena relajación.