Foto: Luna de sangre (autor desconocido)
martes, 15 de abril de 2014
domingo, 13 de abril de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
Otra vez
Foto: Girl with a Pink Umbrella by Patty Maher
Otra Vez de Gisela Galimi
Siempre la primavera
y estas ganas de huir de las paredes.
Gira la rueda
ser otra vez virgen
para dejar otra vez de serlo
gira la rueda
mojarme en la tormenta
con un paraguas de risa
como una niña mala
gira que gira
la sangre savia verde
germina en mis caderas.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Bienvenue dans ma realité
Foto: Sin título, de Crystal
Je veux de Zaz
Donnez moi une suite au Ritz, je n'en veux pas !
Des bijoux de chez CHANEL, je n'en veux pas !
Donnez moi une limousine, j'en ferais quoi ? papalapapapala
Offrez moi du personnel, j'en ferais quoi ?
Un manoir a Neufchatel, ce n'est pas pour moi.
Offrez moi la Tour Eiffel, j'en ferais quoi ? papalapapapala
Je Veux d'l'amour, d'la joie, de la bonne humeur, ce n'est pas votre argent qui f'ra mon bonheur, moi j'veux crever la main sur le coeur papalapapapala allons ensemble, découvrir ma liberté, oubliez donc tous vos clichés, bienvenue dans ma réalité.
J'en ai marre de vos bonnes manières, c'est trop pour moi !
Moi je mange avec les mains et j'suis comme ça !
J'parle fort et je suis franche, excusez moi !
Finie l'hypocrisie moi j'me casse de là !
J'en ai marre des langues de bois !
Regardez moi, toute manière j'vous en veux pas et j'suis comme çaaaaaaa (j'suis comme çaaa) papalapapapala
Je Veux d'l'amour, d'la joie, de la bonne humeur, ce n'est pas votre argent qui f'ra mon bonheur, moi j'veux crever la main sur le coeur papalapapapala Allons ensemble découvrir ma liberté, oubliez donc tous vos clichés, bienvenue dans ma réalité !
domingo, 24 de marzo de 2013
Contrato en la piel
Foto: Anónima (extraída de la Web)
A todo me he entregado de Ana Pérez Cañamares
A todo me he entregado
como si fuera a durar.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad
firmé un contrato
escrito sobre la piel.
Para decir adiós
he tenido que arrancarme
las cláusulas
a tiras.
Así ha sido
una y otra vez.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad.
La letra pequeña
se esconde ya
entre cicatrices.
domingo, 6 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
Feliz Año Nuevo
Como todo los años por estas fechas, he estado reflexionando, pensando cómo quiero construirme en este nuevo año (de renovación, que dice Mariajo). No son unos meros deseos perezosos, sino, más bien, un conjunto de intenciones que trataré de hacer realidad.
Y, aunque tardísimo, quiero desearte, para este recién estrenado 2013, lo mismo que me deseo a mí misma. Así pues...
...que en el 2013...
...vivas con un propósito,
escuches con atención,
continúes aprendiendo,
festejes a tu círculo mágico,
elijas sin miedo a equivocarte,
compartas tus emociones sin lamentarte,
juegues con el abandono propio de los niños,
te atrevas a hacer algo distinto de vez en cuando,
Comprendas que está en la naturaleza del escorpión picar,
...y no llegues tarde a ninguna parte.
martes, 4 de diciembre de 2012
No pido más
Vida retirada de Fray Luis de León (fragmento)
Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Limón del olvido
Foto: Te de nube con limón de sol i luna
Después de todo de Rodolfo Serrano
Después de todo, ya no te echo de menos.
Porque eso es lo que pasa cuando el alma
se acostumbra
a la ausencia de un cuerpo.
Y sólo queda
esa melancolía de los viejos amantes,
cuando apenas consiguen
recordar cómo era
la caricia gloriosa, el temblor delicado
de un vientre, una palabra,
el gusto a la saliva
y esa muerte pequeña de cada madrugada.
Estoy hecho a tu ausencia. Lo mismo que si fuera
la tarea diaria para ganar el beso.
Igual que si estuviera
esperando unos labios sin parada.
Como si entrara en bares
donde sirven
el calor de tu piel con un chorrito
del limón del olvido.
Sabiendo que ya nada ha de juntarnos
el nombre y apellido de tu carne
con el hueso sin letras de mi cuerpo.
Ya no te echo de menos.
Sólo siento
de corazón en cuando
una suave nostalgia,
el miedo a que no seas.
Y entonces te recreo. ¿Cómo era,
tu blusa y tu sonrisa?
Si acaso, sueño mío, en este instante
añoro a una mujer
que no sé si existió. Y que no importa.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Sábado sabadete
Foto: Amanitas muscarias de Amaya Quirós (la abeja reina)
A veces el cuerpo nos da la señal. Nos dice que ya es hora de iniciar la reconciliación con el pasado si queremos que algo cambie en el futuro. Nos recuerda que el presente se va, se lo lleva el tiempo -en patines y cuesta abajo, en palabras de Bebe.
Por desgracia, he comprobado -ya más de unas cuantas veces- cómo, cuando no me detengo a disfrutar y reponer el sueño y las energías derrochadas, son los malestares, las enfermedades, (afortunadamente, hasta ahora sin importancia) las que me detienen.
Esos cinco minutos "nada más", que son de más, consumidos en cada tarea por el hecho frecuente de no estar plenamente en el presente, unidos a esa exigencia estéril de perfección en casi todo lo que emprendo, acaban fundiéndose en varias horas a la semana que se acumulan como las cantidades pequeñas en el ticket del súper. Una semana con otra, se convierten en una losa que se me cae encima cuando menos lo necesito, obligándome así a hacer lo que no hice: Parar para repostar.
Por algo los sábados y los domingos son santos para según que creyentes. Para mí, que soy una irreductible incrédula, ambos días son divinos porque me proporcionan el tiempo "sabático" para renovarme por dentro y por fuera, para regocijarme y reconciliarme con la rutina diaria. Son los momentos en los que mi alma baila un tango con mi cuerpo dejando de serme una total desconocida.
Sí, lo tengo probado, cuando consigo entrar en una burbuja no estallada de tiempo, de repente, mi vida suena, se palpa y huele distinta y la vida comienza, mágicamente, a coserse sola y es entonces cuando... las oportunidades y coincidencias afloran como las setas después de la lluvia.
Por desgracia, he comprobado -ya más de unas cuantas veces- cómo, cuando no me detengo a disfrutar y reponer el sueño y las energías derrochadas, son los malestares, las enfermedades, (afortunadamente, hasta ahora sin importancia) las que me detienen.
Esos cinco minutos "nada más", que son de más, consumidos en cada tarea por el hecho frecuente de no estar plenamente en el presente, unidos a esa exigencia estéril de perfección en casi todo lo que emprendo, acaban fundiéndose en varias horas a la semana que se acumulan como las cantidades pequeñas en el ticket del súper. Una semana con otra, se convierten en una losa que se me cae encima cuando menos lo necesito, obligándome así a hacer lo que no hice: Parar para repostar.
Por algo los sábados y los domingos son santos para según que creyentes. Para mí, que soy una irreductible incrédula, ambos días son divinos porque me proporcionan el tiempo "sabático" para renovarme por dentro y por fuera, para regocijarme y reconciliarme con la rutina diaria. Son los momentos en los que mi alma baila un tango con mi cuerpo dejando de serme una total desconocida.
Sí, lo tengo probado, cuando consigo entrar en una burbuja no estallada de tiempo, de repente, mi vida suena, se palpa y huele distinta y la vida comienza, mágicamente, a coserse sola y es entonces cuando... las oportunidades y coincidencias afloran como las setas después de la lluvia.
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