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viernes, 10 de junio de 2011

La Ronde




"Y yo...¿quién soy en esta historia, ¿el carrusel?,  ¿el autor?,  ¿el presentador?,  ¿un caminante? Yo soy tú. De hecho, puedo ser cualquiera de vosotros. Soy la encarnación del deseo - de vuestro deseo de saberlo todo. La gente siempre quiere conocer una cara de la realidad. Y ¿por qué? Porque ellos ven solamente una cara de las cosas. Pero yo veo todos los aspectos porque veo todas las perspectivas ya que estoy en todas partes al mismo tiempo. ¡En todas partes!"

Así comienza La Ronda. Es el monólogo del narrador que, a lo largo de la película, irá comentando lo que ocurre en cada historia (diez en total) y, además, interactuando con los protagonistas,  interviniendo de manera omnisciente en su destino.

La Ronda describe una cadena de seducciones que afecta a diez personajes -una prostituta, un soldado, una criada, un señorito, una señora casada, su marido, una modista, un poeta, una actriz y un aristócrata. Cada uno va cambiando de pareja y entrelazando  a modo de bucle,  que se cierra con el affair entre la prostituta y el aristócrata,  amores  e infidelidades,  en la Viena de 1900.

El paso del tiempo  (una de las cosas más curiosas de la película es que casi todos los personajes preguntan qué hora es,  cuando están a punto de ser seducidos)  y la persecución del amor -no siempre correspondido-  hacen de esta historia,  aparentemente frívola,  una película fascinante en la que no es difícil sentirse reflejado.

"¿Felicidad? No existe tal cosa, Señora. Son las cosas de las que más hablamos las que no existen; por ejemplo, el amor. Ésa es una de ellas."

El pasado y el futuro son también algunas de esas cosas que no existen. Y, sin embargo, ando últimamente con la mirada perdida entre el cielo y la tierra, vagabundeando, física y mentalmente, entre un pasado que me hace sentir feliz (olvido siempre lo que no me gusta) y un futuro al que temo. Por eso, comparto secretamente las palabras del narrador  - "Adoro el pasado. Es mucho más tranquilo que el presente y mucho más seguro que el futuro." Por más que me esfuerce en vivir el aquí y el ahora.

Para conocer la ficha completa de la película, pincha aquí:
La Ronde.

(Gracias, Jaume, por este regalo)

martes, 29 de diciembre de 2009

Revolutionary Road




¿Y quién puso las normas?
April Wheeler a su marido, Frank

Hace un par de días que vi esta conmovedora historia de amor y vida que es Revolutionary Road. Después de alguna reflexión, lo que más me sorprende, es descubrir el extraordinario parecido de nuestra sociedad de hoy con la descrita en la película, a pesar de estar situada a mediados de los años 50 y en los EEUU. Llama la atención cómo los valores de estabilidad y seguridad, tanto en el trabajo como en el matrimonio, siguen presentes aquí y ahora.

Frank es un marido típico que ama a su esposa, más como esposa que como mujer. Será por ello que es incapaz de comprender las aspiraciones de April. Ella es una actriz frustrada que se ha enamorado de él porque le consideraba el hombre más interesante y divertido sobre la tierra. Pero, realizar un trabajo que no te gusta, día tras día (él vende aparatos de oficina y ella es ama de casa), tiene su precio. Desgasta la alegría de vivir, la creatividad y el buen humor. En definitiva, que el aburrimiento y la distancia conviven con ellos y sus dos hermosos hijos. En ese contexto, resulta chocante la escena en la que, mientras él está desahogando su tristeza con la secretaria, ella está maquinando un plan de choque para acabar con la desidia. April, le propone a Frank vender la casa y trasladarse a París, lugar donde Frank ubicaba sus sueños de juventud. Ella trabajaría para él y él podría pensar sobre lo que quiere hacer con su vida ¿Infantil? ¿Caprichoso? Todo el mundo lo juzgará y, al final, prevalecerá el sentido común, la cordura.

Una de las cosas que más me gustan de la peli es que, a pesar de que todas mis simpatías se vuelcan en April, Frank me parece tan víctima de la comodidad como ella. Es de esas películas que se pueden ver y rever, unas veces desde el punto de vista de ella y otras desde el punto de vista de él.

También me atrae la fuerza de la película para devolver a la orilla todo lo que tiramos porque no lo queremos ni ver. Me refiero a nuestras -bueno, en realidad las mías- contradicciones cotidianas. Esa defensa teórica de subir la empinada cuesta de la Calle de la Revolución, para luego instalarte para siempre en la rutina y comodidad cotidianas. O, lo que es lo mismo, animar a todo el mundo a subir la cuesta y, a la hora de la verdad, aconsejarles sensatez.


En verión original



En español



Ficha técnica: Revolutionary Road by Justin Haythe (Novela: Richard Yates)

domingo, 11 de octubre de 2009

Thelma and Louise



The morning sun touched lightly on the eyes of Lucy Jordan
In a white suburban bedroom in a white suburban town
As she lay there neath the covers dreaming of a thousand lovers
Till the world turned to orange and the room went spinning round.

At the age of thirty-seven she realised shed never
Ride through Paris in a sports car with the warm wind in her hair.
So she let the phone keep ringing and she sat there softly singing
Little nursery rhymes shed memorised in her daddys easy chair.

Her husband, he's off to work and the kids are off to school,
And there are, oh, so many ways for her to spend the day.
She could clean the house for hours or rearrange the flowers
Or run naked through the shady street screaming all the way.

At the age of thirty-seven she realised shed never
Ride through Paris in a sports car with the warm wind in her hair
So she let the phone keep ringing as she sat there softly singing
Pretty nursery rhymes she'd memorised in her daddy's easy chair.

The evening sun touched gently on the eyes of Lucy Jordan
On the roof top where she climbed when all the laughter grew too loud
And she bowed and curtsied to the man who reached and offered her his hand,
And he led her down to the long white car that waited past the crowd.

At the age of thirty-seven she knew she'd found forever
As she rode along through Paris with the warm wind in her hair ...





domingo, 9 de agosto de 2009

Dolor

Cuadro: Dolor, Émile Friant, 1898

En Hace mucho que te quiero la protagonista, interpretada magistralmente por Kristen Scott Thomas, pasea por el museo de Bellas Artes de Nancy hasta que se detiene ante este cuadro de Friant, titulado Dolor. El dolor que expresa el cuadro es una instantánea de ese sentimiento, reflejo del dolor sin cura que padece la protagonista. No hablaré del argumento de la película porque es importante verla sin saber nada de ella. Poco a poco, todos los interrogantes se van despejando y eso es parte de su éxito, junto con la evolución emocional de Juliette.

En realidad, esta entrada no pretende analizar la película (altamente recomendable, por cierto), sino homenajear la pintura decimonónica. Definitivamente, me gusta la pintura del siglo XIX. Ayer fue Sorolla, hace una semana, Waterhouse. Cada uno, a su debido tiempo, tendrá su correspondiente post. La impresión que me han causado ambas exposiciones merece ser recogida en sendas entradas de este diario abierto. Disfrutar con la anticipación del placer de lo que voy a ver, con el momento en sí de la visita y el sabor que se queda después, son placeres que te hacen en sí mismos agradecer a la vida la inmensa suerte de haber nacido en este lado del hemisferio. Sorolla y Waterhouse son pintores que adoro, pero lo más maravilloso es descubrirlos en directo. Aunque Madrid es rico en sorollas, la exposición del Prado es histórica -no creo que se repita hasta que los hijos de mi hija tengan ocasión de apreciarla. La de Waterhouse es igualmente única e irrepetible. Nunca puedes ver un cuadro a solas, pero la magia que transmiten te permite aislarte de los olores, el calor y las voces que te rodean para centrarte en las emociones, líneas, colores y luces que emanan de los lienzos.

Volviendo a Émile Friant, hace no mucho, disfruté de otra magnífica exposición en el Museo Thyssen dedicada a las sombras. En ella, una de las pinturas que más me atrajo fue
Sombras marcadas, de este pintor francés. Llamó poderosamente mi atención su técnica fotográfica (hace posar a sus personajes, generalmente sus familiares y amigos, como si de una instantánea se tratase). Anoche tras ver la película, me decidí a buscar información sobre él y tomé otra decisión: algún día visitaré Nancy, ciudad donde pueden encontrarse la mayoría de sus obras.

Cuadro: Ombres portées, Émile Friant, 1891



Wikipedia
Malefices

Exposición de Sorolla en el Museo del Prado

Exposición de Waterhouse en La Royal Academy of Arts, Londres

lunes, 20 de julio de 2009

The Party, Blake Edwards

El Guateque es una de esas películas que no te dejan indiferente. O te partes de la risa con ella o sales del cine con cara de "pero-esto-qué-es". Obviamente, pertenezco al primer grupo, de hecho, lloré tanto con ella, que merece estar en este apartado de "Películas que disfruté llorando". Vista 40 años después, reconozco que no es tan hilarante como la recordaba. En cambio, me identifico, ahora más que nunca, con el protagonista, un menos que mediocre actor hindú -interpretado por el inefable Peter Sellers. Su desubicación en una fiesta de ricos americanos me recuerda mi propio "descoloque" cuando se juntan muchas personas cuyo nexo común es prácticamente ninguno.
Peter Sellers nació en Southsea, en 1925, en esta casa, casi por casualidad.
Foto: Peter Seller's birthplace, eMi


Murió en julio de 1980, año en que fallecieron entre otros:

Enero: Cecil Beaton, fotógrafo
Febrero: Leslie Welch, el "hombre memoria"
Marzo: Jesse Owens, atleta
Abril: Alfred Hitchcock, director de cine y Jean Paul Sartre, filósofo
Mayo: Tito, Presidente de Yugoslavia
Junio: Henry Miller, escritor
Julio: Shah de Iran
Noviembre: Steve McQueen, actor y Mae West, actriz
Diciembre: John Lennon, "Beatle"


domingo, 14 de junio de 2009

Höstsonaten, Ingmar Bergman



"In a quarrel with one of my sons, I said, 'I know I`ve been a lousy father'. He said, 'A father? You haven`t been a father at all!'"

Ingmar Bergman

Hay películas que veo una y otra vez y no dejan de sorprenderme, siguen gustándome como el primer día. Otras, en cambio, me basta con verlas una vez para sentir que han dejado una huella indeleble en mí. Sonata de Otoño es una de ellas.

Aunque yo debí verla algo más tarde, se estrenó en 1978. Por esa época seguíamos sistemáticamente a los directores que hacían “cine de autor” (la mayoría de ellos de nacionalidad francesa e italiana). Tras quedar muy impresionada por El huevo de la serpiente, Bergman era uno de esos directores cuyos estrenos yo no me perdía. Liv Ullmann, su actriz talismán (con ella llegó a rodar 9 películas y tuvo una hija), está increíble en esta cinta, pero, Ingrid Bergman era, y será siempre, my actriz favorita. No es ésta una elección que se deba a un criterio de entendida -claramente no lo soy. Es simplemente una “corazonada”, es decir, es el corazón el que me pide considerarla así.

Sonata de Otoño, a pesar de que
recibió varios importantes premios, no logró ninguno de los dos Óscar para los que fue propuesta. No es, ni mucho menos, la mejor película de Bergman. Por el contrario, es una película que cualquier joven de hoy llamaría, despectivamente, lenta. Sin embargo, para mí tiene el tempo perfecto, ese que me permite reflexionar sobre lo que veo mientras lo veo. Es, además, una película que no todo el mundo soportaría. Su dramatismo, su atmósfera angustiosa e inquietante, nos toma de la mano para pasearnos, descarnadamente, por nuestra propia experiencia. Aunque personalmente no me identifique en absoluto con esa relación madre -hija, hay escenas que me hacen sentir desnuda, como si, en los diálogos, algo de mí misma se revelase.

La historia narra el reencuentro –después de varios años- de
Charlotte, una famosa concertista de piano, con sus hijas, Eva y Helena. Al llegar a la casa, Charlotte descubre que Eva y su marido, han sacado de la institución donde estaba recluida a Helena y cuidan de ella ya que está inválida a causa de una enfermedad degenerativa. En una sola noche, Eva consigue romper la ampolla que no ha dejado de crecer y crecer en su alma, desde niña.

Liv Ulman cuenta en una entrevista, las feroces discusiones que mantuvieron durante el rodaje el director y la Bergman. Ella consideraba que el guión juzgaba con dureza a la madre por haber priorizado su carrera musical frente a la atención de su familia. Le indignaba el tener que representar a una madre culpabilizada por algo que, de haber sido hombre, se habría considerado perfectamente incuestionable. En esa rebelión de la actriz hacia el director, puede que no sólo se manifestara un espíritu feminista propio de su tiempo, sino también la herida personal, provocada por la “huida” del padre de Ingrid al fallecer su madre. El relato de esas peleas se puede escuchar en el segundo vídeo. Desafortunadamente, no lo he encontrado en castellano, como tampoco está en castellano la escena de la película que, en mi opinión, concentra la mayor intensidad e interés y podéis ver en sueco con malos subtítulos en inglés.

Sonata de Otoño nos hace reflexionar sobre las relaciones madre-hija (según los psicólogos las relaciones madre-hijo son aún más funestas), el amor como coartada, amenaza y chantaje emocional y, visto en perspectiva, el papel de la mujer en la familia. Al verla esta vez, me he acordado del nombramiento de la ministra de defensa, Carme Chacón, a punto de dar a luz y su inmediata incorporación al trabajo tras el parto. ¿Cuántos padres habrán tenido hijos siendo ministros a lo largo de la democracia? No lo sé porque no se ha comentado, ni discutido.

Ingmar Berman falleció el 30 de julio de 2007. Su genialidad está a la altura de los grandes compositores y autores del siglo XX. Quiso el destino que, -como antes
Cervantes y Shakespeare- muriera el mismo día que otro genio del séptimo arte, Michelangelo Antonioni.




Biografía de Ingmar Bergman

Biografía de Ingrid Bergman
Biografía de Liv Ulmann

miércoles, 1 de abril de 2009

Out of Africa





"Los tiempos difíciles me han ayudado a entender mejor que antes cuán infinitamente rica y hermosa es la vida en todos sus aspectos, y que muchas de las cosas por las que una se preocupa carecen de importancia."

Isak Dinesen

-... Have you got any buttons?
- What are you doing?
- Mending your shirt.
- Don't.You don't have to do that. Maybe I'll try Samburu day after tomorrow.
- You just got back.
- You know,Felicity asked to come along...and I almost said no because I thought you wouldn't like it. There's no reason for her not to come.
- Yes, there is. I wouldn't like it. You want her along?
- I want things that don't matter not to matter.
- Then tell her no. Do it for me.
- And then? What else would it be?
- Why is your freedom more important than mine?
- It isn't. And I've never interfered with your freedom.
- No. I'm not allowed to need you. Or rely upon you, or expect anything from you.
- I'm free to leave.
- But I do need you.
- You don't need me. If I die, will you die? You don't need me. You're confused. You've mixed up need with want. You always have.
- My God. In the world that you would make, there would be no love at all.
- Or the best kind. The kind we wouldn't have to prove.
- You'll be living on the moon then.
- Why? Because I won't do it your way?
- Are we assuming there's one proper way to do all this?
- Do you think I care about Felicity? Do you think I'll be involved with her? Then there's no reason for this.
- If she's not important... why won't you give it up? I have learned a thing that you haven't. There are some things worth having... but they come at a price,and I want to be one of them.
- I won't allow it. You have no idea the effect that language has on me.
- I used to think that there was nothing that you really wanted... but that's not it, is it? You want to have it all.
- I'm going to Samburu. She can come or not.
- Then you will be living elsewhere.
- All right.


When it gets so bad...and I think I can't go on. I try to make it worse. I make myself think about our camp and Berkeley... and the first time that you took me flying. How good it all was. And when I'm certain that I can't stand it... I go one moment more. And then I know I can bear anything.

sábado, 21 de marzo de 2009

The Bridges of Madison County




"Algo tendrán los puentes, cuando hay tanta gente por ahí empeñada en destruirlos..... "
Julen Landa/ Txanoduna

Puentes Rotos
E
ntre tu soledad y la mía,
había un puente colgando,
hasta que un mal rayo
lo partió un buen día.

En un lado quedó el tiempo,
en el otro el desencanto.
Y, de repente,
nos encontramos flotando
como almas supervivientes
de catástrofes y ruinas.

El puente se nos cayó encima.
El río lo barrió enseguida.
Se llevó al dragón negro,
la rutina
y, lo que es peor,
a ti y a mi, mi vida.


viernes, 20 de marzo de 2009

Gone with the wind

"Frankly, my dear, I don't give a damn!"


"Solo se es poseedor de aquello de lo cual uno puede desprenderse; de lo contrario no se es poseedor, sino poseído."
Anónimo

martes, 10 de marzo de 2009

My Bluberry Nights



Para acompañar la película -cuando se pueda ver en DVD- recomiendo el pastel de queso y arándanos de Mabel.


"Primero proceso 150 gr de bizcochos ( yo utilicé un bizcochuelo seco ) o galletas tipo María. Le agregamos 50 gr de mantequilla y 1 cucharada de licor Amaretto.

Una vez procesado todo junto lo vuelco en el molde o en un aro forrado con papel de aluminio. Con el revés de una cuchara o un rodillo pequeño se alisa el fondo.

Aparte proceso 1 lata pequeña ( 375cc) de leche condensada, con 5 yemas y ralladura de 1 limón. Le incorporo 1/2 kg de queso tipo Philadelphia y vuelvo a mezclar.

Por otro lado bato las claras a nieve y le agrego muy suavemente la mezcla de yemas.

Coloco sobre la base de galletas molidas, y lo llevo a horno 170º, en una rejilla mas abajo de la mitad del horno, durante 35 minutos.


Truco: para que no se baje la mezcla, cuando pasan los 35 minutos, apago el horno, y dejo que se entibie antes de quitarla del horno.

Para la cubierta, remojo durante 1/2 hora la mitad de un paquete de arándanos secos en 100 cc de agua. Pasada esa 1/2 hora, le agrego la otra mitad del paquete, así me quedan arándanos mas oscuros y otros mas claritos. Pasado el tiempo, les quito el líquido de remojo. Le coloco 2 cucharadas de azúcar, lo llevo al microondas 1 minuto, y luego le agrego 1/2 paquete de gelatina sin sabor. Se lo coloco a los arándanos y dejo enfriar a temperatura ambiente.

Coloco los arándanos sin el jugo sobre la tarta y lo llevo al frigorífico. Cuando se enfríe, le coloco el jugo reservado, vuelvo a llevar a enfriar, y después desmoldo."

(Si queréis ver el proceso con imágenes, os recomiendo que visitéis La cocina de Ile)

miércoles, 25 de febrero de 2009

Casablanca

Nota importante:
Este video no debe verse antes que la película ya que corresponde al final.




Yvonne: "Where were you last night?"
Rick: "That's so long ago, I don't remember."
Yvonne: "Will I see you tonight?"
Rick: "I never make plans that far ahead."


jueves, 19 de febrero de 2009

The way we were

Retorno fugaz, Juan Ramón Jiménez

¿Cómo era, Dios mío, cómo era?
—¡Oh corazón falaz, mente indecisa!—
¿Era como el pasaje de la brisa?
¿Como la huida de la primavera?

Tan leve, tan voluble, tan lijera
cual estival vilano... ¡Sí! Imprecisa
como sonrisa que se pierde en risa...
¡Vana en el aire, igual que una bandera!

¡Bandera, sonreír, vilano, alada
primavera de junio, brisa pura...
¡Qué loco fue tu carnaval, qué triste!

Todo tu cambiar trocose en nada
—¡memoria, ciega abeja de amargura!—
¡No sé cómo eras, yo qué sé qué fuiste!

sábado, 2 de agosto de 2008

Deux jours à tuer

Le temps qui reste (récit)
Serge Reggiani

Combien de temps...
Combien de temps encore
Des années, des jours, des heures, combien ?
Quand j'y pense, mon cœur bat si fort...
Mon pays c'est la vie.
Combien de temps...
Combien ?

Je l'aime tant, le temps qui reste...
Je veux rire, courir, pleurer, parler,
Et voir, et croire
Et boire, danser,
Crier, manger, nager, bondir, désobéir
J'ai pas fini, j'ai pas fini
Voler, chanter, parti, repartir
Souffrir, aimer
Je l'aime tant le temps qui reste

Je ne sais plus où je suis né, ni quand
Je sais qu'il n'y a pas longtemps...
Et que mon pays c'est la vie
Je sais aussi que mon père disait :
Le temps c'est comme ton pain...
Gardes-en pour demain...

J'ai encore du pain
Encore du temps, mais combien ?
Je veux jouer encore...
Je veux rire des montagnes de rires,
Je veux pleurer des torrents de larmes,
Je veux boire des bateaux entiers de vin
De Bordeaux et d'Italie
Et danser, crier, voler, nager dans tous les océans
J'ai pas fini, j'ai pas fini
Je veux chanter
Je veux parler jusqu'à la fin de ma voix...
Je l'aime tant le temps qui reste...

Combien de temps...
Combien de temps encore ?
Des années, des jours, des heures, combien ?
Je veux des histoires, des voyages...
J'ai tant de gens à voir, tant d'images..
Des enfants, des femmes, des grands hommes,
Des petits hommes, des marrants, des tristes,
Des très intelligents et des cons,
C'est drôle, les cons ça repose,
C'est comme le feuillage au milieu des roses...

Combien de temps...
Combien de temps encore ?
Des années, des jours, des heures, combien ?
Je m'en fous mon amour...
Quand l'orchestre s'arrêtera, je danserai encore...
Quand les avions ne voleront plus, je volerai tout seul...
Quand le temps s'arrêtera..
Je t'aimerai encore
Je ne sais pas où, je ne sais pas comment...
Mais je t'aimerai encore...
D'accord ?

sábado, 10 de mayo de 2008

Éxito

Good Will Hunting (1998)
(El Indomable Will Hunting) Dirigida por Gus Van Sant e interpretada por Matt Damon, Robin Williams, Minnie Driver (Me encanta desde que la descubrí en Circle of Friends), Ben Affleck.
Estupendo guión de Ben Affleck y Matt Damon. Música de Danny Elfman


Will solo quiere tener un trabajo sencillo, comer, pelearse en la calle y sobre todo, beber. Le dan miedo tantas cosas... Le da miedo abrir su corazón a las personas. Le da miedo comprometerse. Le da miedo que le vuelvan a abandonar. Hasta que llega alguien que es capaz de ver en él un ser muy valioso. El que le despierta de su letargo cotidiano no es el brillante profesor que descubre su superdotación para la ciencia, sino alguien que ha visto con sus propios ojos la capilla Sixtina. Tanto el paciente como el terapeuta van desvelando su pasado a lo largo de la película. Ambos se sientan frente a un lago y lo que ven es todo lo que esconden en su interior (un lago lleno de barcos hundidos).
Esta película nos cuestiona sobre qué es el éxito. ¿Es el éxito un buen trabajo en la NASA o saber escuchar e ir donde el corazón te lleve? Pero, ¿Qué es el fracaso? Quizás fracasar sea no cuestionarse nada.



¿Qué es en realidad el éxito?

What does it mean success?

At the age of 3 it means not shitting in your pants.
At the age of 12 it means having friends.
At the age of 18 it means having a driver's license.
At the age of 20 it means having sex.
At the age of 35 it means having money.
and…
At the age of 50 it means having money.
At the age of 60 it means having sex.
At the age of 70 it means having a driver's license.
At the age of 75 it means having friends.
At the age of 80 it means not shitting in your pants.


viernes, 25 de abril de 2008

Amores idiotas


Amor Idiota (2005), dirigida por Ventura Pons y protagonizada por Santi Millán (genial) y Cayetana Cuervo. Comedia romántica.

Pere-Lluc Solans, el protagonista, es el idiota -porque, como diría Forrest Gump, hace idioteces. Los bares son su farmacia de guardia ante la depresión y eso le lleva a querer trincharse el pito sobre el plato de un restaurante, abrirse la cabeza con una escalera o expiar en su propia casa a la tía de la que se enamora. Es idiota, y, como tal, se enamora idiotamente. Sin embargo, a pesar de tanta irresponsabilidad e indecisión, el Idiota nos da una buena lección de amor. Uno se da cuenta de que el amor, para que sea verdadero, ha de ser idiota. Pero, ¿Qué pasa cuando la idiotez no se produce de dos en dos?